El camino a la utopía desde un mundo de incertidumbre. Prólogo

| Y. León y D. Ocampo

Cuando en 1516 en la ciudad de Lovaina Tomas Moro inventaba su neologismo de utopía, con que nombraba a esa maravillosa isla del adelantado Utopos, su amigo personal Erasmo de Rotterdam le dedicaba en agradecimiento su Elogio de la locura. A estos amigos entrañables los unía el fervor humanista de la época y la travesía visionaria del futuro. Muchas veces las obras que perduran son un gesto íntimo no solo de la creación sino del placer de compartir ese acto y su resultado. Sentimiento infinito, necesario y que acompaña la solidaridad, que más que darse; es el de caminar juntos. Eso ha hecho en su bregar profesional y confesional el amigo entrañable de los movimientos sociales, François Houtart. Él recrea el futuro imaginario, deseado, luchado y construido humanamente, desde la mirada aguda y crítica del científico social, por militante de la fe infinita en el humano devenir del divino ser humano. Por esa razón al escribir Houtart lo hace desde los movimientos sociales y para ellos, sus compañeros de viaje hacia esa isla maravillosa de Utopía.

Francois Houtart como otros tanto intelectuales comprometidos y en vínculo con las fuerzas sociales enfrentadas al devorador sistema de dominación múltiple del capital es parte del movimiento del pensar social critico contemporáneo. Hoy día estos intelectuales comparten con los movimientos sociales una tarea teórica: poner a punto la actitud crítica que lo caracteriza ante un orden social que persigue cooptar y absorber toda resistencia y práctica adversaria hacia él. El pensamiento social crítico se configura desde una actividad teórica y con un sentido de totalidad acerca de la necesidad real de evaluar y reelaborar críticamente los aparatos conceptuales de la ciencia social crítica, con el objetivo común de buscar soluciones postcapitalistas, formular e interpelar alternativas radicales y verdaderamente revolucionarias ante el capitalismo en general y el neoliberalismo en particular, pensando sus procesos de viabilidad, reflexionando las emergencias del socialismo en las actuales condiciones históricas.

La reflexión humanista ética y crítica identifica el tratamiento de la problemática de las alternativas en el análisis de las condiciones de posibilidad de un pensamiento social crítico que persigue fines e ideales relacionados con el cambio revolucionario de la sociedad y se plantea abordarlos reivindicando en el discurso a la utopía. Los enfoques son varios, desde la labor propiamente teórica sistematizada hasta el desarrollo del debate en los espacios de intercambio de opinión políticos, ensayísticos, y periodísticos. El motivo fundamental en muchas de estas reflexiones es la necesidad de debatir acerca de las formas y modos de construcción de las alternativas, el problema de la organización política, las relaciones de poder alternativas, como lograr un cambio en las relaciones sociales, en la necesidad de pensar el socialismo en las condiciones actuales, y en la relevancia política y epistemológica de la utopía en el debate acerca de la teoría revolucionaria.

En este contexto, aparece el libro El camino a la utopía, desde un mundo de incertidumbre, antología de textos producidos en los últimos años por el sacerdote y sociólogo belga François Houtart. En algunos casos nos encontramos ante ponencias o conferencias presentadas en eventos en diferentes países; en otros, se trata de artículos publicados en Internet o en forma de cuaderno. Su estructuración en la presente antología, en tres partes a distintos niveles de generalidad, propicia una relectura integradora que permite pasar del plano más teórico a la propuesta, porque es en aras de transformar la realidad, que vale la pena interpretarla.

La primera parte, “La ética de la incertidumbre en las ciencias sociales”, marco filosófico de todo el compendio, localiza el espacio de las ciencias sociales en tiempos en que más de un filósofo ha cuestionado si aún estas han lugar. En una primera aproximación, puede contrastar por su perspectiva teórica general, en el contexto de la obra de Houtart más puntualmente difundida en los últimos tiempos; dígase la que dimana de investigaciones y publicaciones sobre temáticas religiosas, sociales y económicas -con frecuencia, en sociedades o regiones específicas-, dígase la que proviene de sus funciones como secretario del Foro Mundial de Alternativas y directivo del Foro Mundial de Porto Alegre. Sin embargo, “La ética de la incertidumbre en las ciencias sociales”, en todo caso fundamenta la razón de ser de los movimientos sociales alternativos, y en tal exposición integra justamente los temas actualmente más visitados por la obra del sociólogo y sacerdote belga. Resulta una perspectiva, desde la sociología, sobre cómo funciona la ética en el contexto de las sociedades contemporáneas, y -a partir de algunos pilares del pensamiento complejo, entre ellos, las ideas de Edgar Morin- una fundamentación de la legitimidad de estudiar los colectivos. Importante resulta en este texto la indicación hacia los nuevos elementos que caracterizan el actual momento de la dominación del capital. La totalidad del sistema de explotación económica del capital por la tendencia expansionista de la subsunción formal de la ley del valor y la imposición del mercantilismo como lógica de funcionamiento organizativo de producción y reproducción de la vida social -y, en consecuencia, el funcionamiento devorador de las bases fundamentales de la civilización humana: la naturaleza y el hombre- hace necesaria la empresa crítica radical de la deslegitimación del capitalismo para poder recrear la esperanza.

La segunda parte, “Búsqueda de nuevos espacios”, está constituida por cinco textos que dan continuidad a la primera, en la medida en que marcan el paso a una aplicación más concreta lo planteado con anterioridad. Desarrollan el tema de los movimientos sociales y el protagonismo que están llamados a alcanzar en una situación donde lo permanente, según toma Houtart de Morin, el proceso de auto-eco-reorganización en el tiempo físico, biológico y antropológico, está sujeto a la incertidumbre ya no solo de mutaciones impredecibles, sino a la incógnita de hasta dónde será capaz de sostenerse un mundo agredido por la lógica del capital.

Sin ánimo de recorrer cada constituyente de esta segunda parte, mencionaremos cuestiones esenciales de algunos de ellos, como el planteamiento de la necesidad de una nueva filosofía de la naturaleza y de la humanidad, la importancia de retomar la idea de Estado-nación como base de las resistencias de los movimientos sociales, el fenómeno de la convergencia y la globalización de las resistencias, o el tema de la construcción del nuevo sujeto histórico como un sujeto popular, democrático y plural, constituido por una multiplicidad de actores -en contraste con la “multitud” a la que se refieren Hardt y Negri- en las diversas regiones del mundo. De cualquier manera, nos resulta oportuno destacar la particular trascendencia del texto ” Un socialismo para el siglo XXI. Cuadro sintético de reflexión”, crisol que integra y sistematiza todo lo expuesto a lo largo de los materiales antologados. Busca, además, librar de ambigüedades el término socialismo, tan llevado y traído en la actualidad, con mayor o menor conocimiento de causa. Este trabajo lo define a partir de los objetivos de la utopía, y los medios y estrategias para lograr ese proyecto poscapitalista que defienda la solidaridad y la dignidad humanas.

Sobre esta segunda parte, puede decirse, en sentido general, que la impronta de lo social y lo popular radical en las alternativas es abordada a través del análisis de aspectos de la convulsa vida social y política de los movimientos sociales. La meta estratégica de la urgencia anticapitalista marca el horizonte distintivo del momento histórico, lo que Houtart distingue como el pacto del nuevo sujeto histórico. Son la humanidad como sujeto real y la construcción plural, democrática y multipolar del sujeto histórico lo que definen su novedad ante el genocidio y ecocidio contemporáneo.

La antología cierra con una tercera parte titulada “De la resistencia a la ofensiva en América Latina”. El artículo que la compone concretiza todo lo abordado en términos teóricos o generales, y lo recontextualiza en Latinoamérica como región que marca el paso de la resistencia a la ofensiva. Houtart explora las peculiaridades políticas, económicas, ideológicas y culturales que han dado lugar a esta movilización, y examina diferentes movimientos sociales, las llamadas “resistencias culturales” e “izquierdas” políticas. Asimismo, y en esa medida este texto complementa al ya mencionado “La ética de la incertidumbre en las ciencias sociales”, se propone exponer algunos desafíos que impone el panorama actual a las ciencias sociales, para un estudio que articule el aspecto histórico, la interpretación dialéctica, y la situación en el contexto global.

El camino a la Utopía, desde un mundo de incertidumbre resulta un convite reflexivo para redefinir las metas, plantearnos la pregunta analítica acerca de la sociedad que queremos, como utopía necesaria, pregunta que va respondiendo Houtart cuando expone acerca del problema que el pensamiento social debe enfrentar en tanto el “pensamiento único” considera que las alternativas son meras utopías, proyectos descalificables. El texto nos muestra cómo el despeje de las múltiples incógnitas está sujeto a la tarea de considerar un proyecto movilizador enraizado en lo real, que defina los objetivos a medio y a corto plazo, pero que haga posible soñar despiertos.

Finalmente, sin evadir la reflexión acerca de los fines y los medios, François Houtart nos propone un modelo de sociedad futura basada en principios humanamente deseables y factibles. Una nueva racionalidad que parta del domino no de la naturaleza sino de las capacidades humanas para construir la sociedad humana desde la lógica de lo natural renovable y no del uso depredador de este. La lógica reproductiva de la sociedad, por consiguiente, será sustentada por los vínculos sociales a partir de los valores de uso, la participación democrática y multicultural.

El autor de estos textos bien podrá tomar para sí los versos del trovador ingles “dirán que soy un soñador, pero no soy el único”. Francois Houtart no solo declara, sino analiza, reflexiona, explica, propone y conmueve cuando finalmente sentencia:

“Podemos concluir que si es eso lo que llamamos socialismo, se trata de un proyecto profético y constructor, capaz de contradecir la ‘barbarie’ y de traducir en un proyecto postcapitalista a la vez la defensa de la dignidad humana y el amor al prójimo”. Ciertamente, no está sólo.

Va acompañado en el viaje perenne al futuro, cargado de la amistad y la esperanza de las luchas y las resistencias de los movimientos sociales.

Yohanka León del Río[1]

Denise Ocampo Álvarez[2]

[1] Yohanka León del Río (La Habana, 1962). Máster en Pensamiento Latinoamericano. Doctora en Filosofía. Investigadora del Instituto de Filosofía y Profesora Titular Adjunta de la Universidad de La Habana. Ha publicado ensayos y artículos en diferentes libros y revistas.

[2]Denise Ocampo Álvarez (la Habana, 1974). Licenciada en Lengua Inglesa. Máster en Lingüística Aplicada. Analista del Discurso. Editora del Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, Cuba, y de Ruth Casa Editorial, Panamá. Ha publicado artículos científicos y periodísticos en diferentes revistas.

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