Las identidades: una mirada desde la psicología. A modo de Introducción y sobre la identidad como necesidad.


Para millones de personas “la identidad (así, en singular) es cuestión de vida o muerte. Para los demás, aunque todos no sean conscientes de ello, es uno de los más importantes procesos de construcción de sentido. Para los interesados o enfrascados en las disciplinas humanas, sea cual sea la posición teórica o la aceptación de estos planteamientos, parece ser evidente que el tema de las identidades no solo es uno de los más tratados actualmente en los contextos académicos, profesionales y políticos, sino una cuestión casi insoslayable.
Sin embargo, no se observa, por ahora, que las reflexiones aportadas por las Ciencias Sociales contemporáneas logren la adecuada repercusión en los espacios públicos, noticiosos, populares. Tampoco la amplísima bibliografía sobre el tema logra disminuir los abismos entre los diferentes discursos, posiciones e intereses. Hablamos y escribimos sobre identidad con la misma seguridad con que nos referimos a nuestra personalidad, por el simple derecho que nos confiere el vivenciarla.
Y no es que el sentido común o el lenguaje popular carezcan de valor para el conocimiento, sino que puede ser peligroso ignorar que los fenómenos y procesos psicológicos y culturales, aunque nos sean absolutamente familiares, son extraordinariamente complejos y variables, y requieren de estudio. No se pueden asumir como obvios, ni comprender con criterios externos o ajenos a ellos mismos, como parece ser que sucede, en muchos casos, con la identidad.
Tampoco se trata de que uno de los temas más debatidos y transdisciplinarios de la actualidad se quiera convertir en propiedad de algunas disciplinas, pero medio siglo de literatura y estudios especializados acerca de las identidades individuales y colectivas (por no hablar de más de un milenio de antecedentes) debe ser suficiente para que, como sucede con otras áreas del conocimiento, los enfoques y logros de las Ciencias Sociales ganen más presencia en los espacios no académicos; como mismo es necesario que el mundo académico se abra más a la “psicología popular .
Por otro lado, el carácter subjetivo de las identidades y los innumerables conocimientos acumulados acerca de los fenómenos y procesos psicológicos que explican la formación y dinámica de las mismas, son suficientes motivos para justificar la importancia de la psicología para el conocimiento del tema.
Hace unos años, cuando yo llevaba algunos dedicada al estudio de la identidad nacional de los cubanos, pasé por un momento en que casi no deseaba hablar sobre el asunto; se había puesto de moda y eso me molestaba. Como si me avergonzara el hecho de que me confundieran con alguien que debido a la actualidad de un asunto se interesa por él. Todavía me preocupa el escuchar el uso indiscriminado la palabra, pero es tan grande la importancia del tema para el mundo y para Cuba, y tanta la responsabilidad que tenemos al tratarlo, que no se puede hacer otra cosa que estudiar, investigar y entrar con nuestras herramientas en el debate y en la divulgación del mismo. Es lo que pretendo hacer, desde una mirada psicológica, con este libro. Por lo demás, nada de lo que yo pueda hacer o escribir estará jamás motivado por un interés simplemente académico. Ojalá, aunque solo sea con la fuerza del vuelo de una mariposa en la lejanía, algunas de mis reflexiones contribuyan al movimiento de las Ciencias Sociales hacia empeños cada vez más humanistas.
En 1994 organicé algunas ideas para contribuir a la conceptualización teórica de la identidad, a fin de presentarlas en un evento convocado por la Universidad de La Habana y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). En el libro Cuba: cultura e identidad nacional, que recoge los debates principales del encuentro, apareció, junto a interesantísimos aportes de otros investigadores, mi ponencia “Conciencia de mismidad; alma de la cultura cubana (1995a), publicada también en la revista Temas (1995b).
En ese escrito, de manera muy sintética, están mencionadas algunas de las dimensiones de la identidad nacional (comunes a otras identidades colectivas). Estas dimensiones, pudiera decirse, son como categorías que ayudan a entender los procesos identitarios en los cuales descansa la conciencia de mismidad (lo objetivo y lo subjetivo, la igualdad y la diferencia, la mismidad y la otredad, los límites de las identidades, la continuidad y la ruptura, lo consciente e inconsciente, lo cognitivo y lo afectivo, lo interno y lo externo, lo “heredado (recibido) y lo adquirido, el pasado, el presente y el futuro, lo homogéneo y lo heterogéneo, identidades positivas y negativas, etc. Poco después, estas mismas dimensiones pudieron tratarse extensamente en un amplio trabajo de diploma (Dilla, 1996).
Me propongo aquí volver al asunto, buscar un mayor nivel de generalización, insistir y profundizar en los aspectos planteados entonces, matizar y ampliar otros, así como presentar nuevas aristas y áreas de aplicación de las ideas. El propósito que me anima no es proponer un modelo teórico en el sentido más profundo. Al revés, mientras más se avanza por este camino, más difícil parece construir algún modelo unificado que sirva para interpretar o investigar los diversos y polémicos problemas de identidad del mundo de hoy. Tampoco pretendo abarcar o sistematizar, de manera completa, el enorme material bibliográfico sobre el tema; mucho menos superar la parcialidad que la psicología, inevitablemente, me genera. Lo que pretendo es organizar las ideas con las cuales nos enfrentamos a la investigación de las identidades (identidad nacional y otras identidades colectivas) de los cubanos de hoy, la docencia pre y posgraduada sobre el tema, y la asesoría. Por otro lado, en el trabajo clínico, constantemente aparecen situaciones que podemos conceptualizar como crisis de identidad o, simplemente, problemas de identidad.
En los últimos años, se me han acercado estudiantes que necesitan asesorías para sus tesis, gente de empresas preocupados por la identidad corporativa, profesionales del turismo, especialistas de los medios preocupados por la imagen que de Cuba y de los cubanos se ofrece en la radio o en la televisión, estudiosos preocupados por el proceso psicológico de construcción de las identidades, educadores interesados por los resultados de nuestras investigaciones y por el tema de los valores, investigadores de las identidades colectivas (nacional, de emigrados, de género, racial, de la tercera edad, de grupos religiosos, comunitaria, de algunos minusválidos), asesores de imagen, especialistas de marketing, escritores, pacientes preocupados por “encontrarse a sí mismos , periodistas que desean trabajar el modo de ser de los cubanos y las cubanas de hoy. En casi todos los casos existe el deseo de profundizar en el propio concepto de identidad, en el conocimiento de los procesos identitarios, en la bibliografía actualizada, en los métodos y procedimientos para su estudio o en los debates actuales sobre el tema.
Ojalá que esta apretada presentación sirva para satisfacer algunas de esas inquietudes. En realidad, la propia organización del material y de la bibliografía ha sido realizada pensando en estas demandas, en los cursos que se imparten en el Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, y en la posibilidad de que, con este libro, algunos encuentren una puerta de entrada al tema y una orientación general que los ayude a reflexionar, estudiar e investigar las identidades.

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